Supermagro: abono líquido foliar orgánico

Resumen

El Supermagro es un biofertilizante enriquecido con sales minerales. La utilización de este abono líquido foliar orgánico permite abordar 2 problemas importantes de la producción orgánica: las deficiencias de micronutrientes en suelos desgastados, y el ataque de plagas y enfermedades de los cultivos

Descripción

Este abono, rico en micronutrientes, alimenta a la planta de forma orgánica con los elementos necesarios para su crecimiento vigoroso. Al ser sana la planta, es mucho menos atacada por plagas y enfermedades, evitando la necesidad de utilizar agrotóxicos. Para la elaboración del Supermagro se necesita un tambor, en lo posible con tapa hermética (pero con un agujero que le permita perder los gases de la fermentación anaeróbica) y una serie de ingredientes orgánicos y minerales. La Red de Agricultura Orgánica de Misiones recomienda la siguiente fórmula:
Ingredientes orgánicos: 15 kg de estiércol de ganado, 2,5 kg de estiércol de gallina u otros pequeños animales, 1 kg de humus de lombriz, 2 kg de tierra de monte, 1,5 kg de miel de caña, 1,5 l de leche o suero de leche, 250 g de harina de hueso o cáscara de huevo molido, 5 kg de plantas verdes picadas (las más usadas son ortiga, ricino y/o leguminosas).
Ingredientes minerales: 2,5 kg de polvo de basalto, 1,5 kg de fosfato de roca natural, 1 kg de conchilla fina, 1 kg de sulfato de zinc (ZnSO4), 750 g de bórax (H3BO4), 750 g de sulfato de magnesio (MgSO4) o magnesita calcinada (MgO), 150 g de sulfato de manganeso (MnSO4), 150 g de sulfato de cobre (CuSO4), 50 g de sulfato de cobalto (CoSO4), 50 g de sulfato de hierro (FeSO4). De ser necesario se puede agregar también molibdeno y vanadio.
Todos estos ingredientes se mezclan bien en el tambor, tomando la precaución de colocar el borax 3 días después del magnesio para evitar que reaccionen entre sí. Luego se completa el volumen del tambor con agua de pozo (no clorada) y se cierra la tapa colocando una manguera en el agujero respiratorio. El otro extremo de la manguera se coloca en un balde lleno de agua. Esto es importante ya que impide la entrada de oxígeno y permite la salida de gases del tambor durante el proceso de fermentación anaeróbica (de no existir esta manguera el tambor explotaría). Una vez completada la preparación, se deja al tambor reposar durante 6 a 8 semanas evitando ubicarlo a pleno sol. Según las temperaturas reinantes, el fertilizante tarda más o menos tiempo en completar su preparación. Durante este período, las bacterias en los ingredientes orgánicos (sobre todo las del rumen que son anaerobios), integran las sales minerales en moléculas más grandes y orgánicas. Al no disponer de un tambor hermético, se puede también preparar el Supermagro en un tanque abierto. Se forma con el tiempo en la superficie del líquido una película que contrarresta bastante bien la oxigenación de la mezcla. Pasado el tiempo de reposo y "digestión", el fertilizante se encuentra en condiciones de ser utilizado.
El Supermagro puede utilizarse en cualquier sistema productivo que presente deficiencias minerales y problemas de fertilidad en sus suelos. Para la pulverización se diluye el fertilizante en una proporción que puede variar entre el 1% y el 5%. La solución se puede utilizar como abono foliar orgánico en huertas, frutales, plantaciones agrícolas anuales, pastizales y flores y plantas ornamentales. La frecuencia de aplicación del Supermagro varía según la necesidad de las plantas. En huertas se obtuvieron los mejores resultados cuando se realizaron pulverizando frecuente (1 a 2 veces por semana) y utilizando bajas concentraciones de la solución (sólo 1%). También se puede aplicar el Supermagro directamente sobre el suelo, variando en este caso la concentración (entre el 10 y el 30%). Otra manera de aplicarlo es a través del riego por goteo o por inundación (como en el caso del arroz). Su uso es muy interesante para enriquecimiento de semillas, las que se impregnan con el líquido puro antes de la siembra. Una vez utilizado todo el líquido, los restos sólidos del Supermagro, pueden integrarse a un composto.
Contexto de uso
El Supermagro fue creado hace varios años en Brasil por el señor Edelvino Magro (de ahí surge el nombre), para transformar sus manzanares a la producción orgánica. En Argentina, unos 30 pequeños productores de Misiones lo utilizan desde hace casi 3 años. El Supermagro es usado por los pequeños productores que trabajan de forma orgánica o están haciendo un camino de reconversión a lo orgánico. Lo utilizan sobre todo para la producción de verduras para venta y autoconsumo al aire libre y en invernáculos. En Misiones se está usando en Oberá, El dorado, San Vicente, San Pedro, Andresito, en plantaciones de cítricos (Garuhapé), para flores y plantas ornamentales (Ruiz de Montoya) y en plantaciones de frutilla. En Entre Ríos hay un grupo de productores orgánicos de citrus y un productor de arroz orgánico (medianos a grandes producciones) que también lo están usando. Este biofertilizante también ha sido usado en Chile en fincas abocadas a la producción de uva orgánica de mesa.
En Misiones, los productores que están usando este fertilizante orgánico poseen chacras con superficie de hasta 25 ha. En sus sistemas productivos utilizan mano de obra familiar y tracción animal. En general, los suelos de sus explotaciones se encuentran deteriorados por el mal manejo de los cultivos. Desde el punto de vista ambiental, estas explotaciones se ubican en una reunión con clima subtropical sin estación seca, suelos con fuertes pendientes y con vegetación natural selvática. Esta es habitualmente arrasada y reemplazada por monocultivos anuales o perennes con el consiguiente deterioro de suelos (pérdida de estructura y fertilidad). Una vez que se altera el equilibrio natural, con frecuencia se observan serios desbalances en el flujo de nutrientes y graves procesos erosivos.
Desempeño
Es muy útil en la transición de una producción con agroquímicos a una producción orgánica, armonizando los desequilibrios en el suelo y las plantas. En suelos muy degradados, se nota mejor el efecto positivo del Supermagro sobre el crecimiento de las plantas. En Oberá, los productores que llevan sus verduras a la Feria Franca local lograron con su uso producir tomate orgánico. Gracias al uso del Supermagro, ellos también comentaron la recuperación de plantaciones de perejil después de un ataque de insectos. Otro productor en Garuhapé que lo utilizó en citrus vendió mucho más mandarinas en la feria cuando los demás productores casi no tuvieron producción por el ataque de plagas. En el resto de las localidades están contentos con los buenos rendimientos obtenidos y el menor ataque de plagas producido.

Los distintos abonados orgánicos como estiércol, compost, lombricompuesto, cenizas, aserrín etc. son también de uso extendido en la provincia de Misiones. El Supermagro los complementa. Los tabacaleros y productores más capitalizados prefieren utilizar abonos químicos, fungicidas e insecticidas. La superioridad del Supermagro sobre otros abonos orgánicos radica en que está enriquecido con algunos minerales que necesitan los vegetales y que no se encuentran presentes en los suelos degradados. Si se compara con la agricultura convencional, también se observan ventajas a favor del biofertilizante. Con el uso del Supermagro y haciendo un manejo integral se puede prescindir de plaguicidas produciendo alimentos de mayor valor biológico, libre de tóxicos y mejorando el medio ambiente. Como desventajas del Supermagro se puede observar el costo del tambor y de las sales minerales. Si bien este no es muy alto, pueden suceder que las sales sean difíciles de conseguir, o que haya que organizarse en grupos para poder comprarlas, o que sea necesario averiguar cuales son los minerales posibles de conseguir en cada zona. Finalmente, otro elemento que puede considerarse como una desventaja es el hecho de que resulta necesario planificar con anticipación la preparación del biofertilizante a fin de permitir el tiempo necesario para la "digestión" de sus ingredientes.
Costo
Se precisa un tambor de 100 l (según la superficie a abonar), una pulverizadora, y un "kit" de sales minerales para Supermagro. El kit para 100 l que utiliza la ROAM (en las cantidades arriba mencionados) tiene un costo de $13. En general, todos los ingredientes orgánicos se pueden conseguir en las explotaciones productivas. De todos ellos, sólo es posible colocar un valor a la leche y la miel de caña (en total $2). Cada vez que se planea realizar una nueva preparación de biofertilizante, es necesario comprar el kit de sales minerales. El tiempo que insume conseguir los ingredientes orgánicos y preparar el Supermagro no supera el medio jornal.
El uso del Supermagro permite mejorar la fertilidad del suelo y la sanidad de las plantas. Además, permite mejorar el valor biológico de los alimentos y contribuye a la transición desde la agricultura convencional a la agricultura orgánica. Tiene asimismo capacidad para mejorar el ingreso familiar, ya que reduce los costos de producción por el no uso de agrotóxicos y mejora la productividad. Incluso, si el Supermagro ayuda a la transición desde la producción con agroquímicos a la producción orgánica, estaría aportando de una manera significativa a la calidad de vida de la familia rural.
Si se aplica como corresponde no produce ningún tipo de efecto ambiental ni social adverso. Cabe advertir, no obstante, que si se usa el líquido en forma muy concentrada y masiva directamente sobre las plantas puede producir algunas quemaduras. Si el Supermagro se vierte puro en un arroyo puede producir toxicidad sobre los peces. Es importante señalar que es necesario mantener las sales puras fuera del alcance de los niños ya que algunas son llamativas a la vista pero también tóxicas (por ej., cobre y cobalto).
Adaptación
La fórmula del Supermagro se puede variar, según la disponibilidad de ingredientes orgánicos en cada una de las regiones y/o según las carencias del suelo y de las plantas. Se puede utilizar en muchas otras producciones, además de las mencionadas y experimentadas en Misiones. Debido a que es una tecnología muy simple, el Supermagro no presenta obstáculos para su incorporación por parte de los productores. Incluso, la preparación del Supermagro se puede compartir con un vecino para repartir los costos del tambor y de la pulverizadora. Si la superficie a abonar es chica, se puede preparar también una cantidad menor. Si no se dispone de pulverizadora, ni regadera, se puede rozar las plantas con una escoba embebida en la solución. Es muy importante destacar que esta tecnología es parte de un planteo integral de prácticas agronómicas comúnmente referidas como agricultura orgánica. Por lo tanto, su uso aislado no garantiza una producción orgánica.
Palabras clave: arroz, abono, cobre, fertilidad del suelo,supermagro, traccoón animal

Países

Brazil
Argentina

Fecha de creación

Jue, 23/10/2008 - 18:43